Alguna vez te
has preguntado por qué no comer setas
Si hay gente que
las toma no deberían ser tan malas
pues corre, que
nos vamos, haz rápido las maletas
y emprendemos un
viaje con el fin de encontrarlas.
No te sorprendas
si de repente sientes como que flotas
o si te haces
amigo de un árbol rubio y de ojos azules
si en lugar de
mi cabeza ahora ves una pelota
o si de repente
los políticos no fuesen unos gandules.
No puede ser
real, pero te lo pasas bien
Suceden cosas
que dudo que siquiera imaginaras
oyendo hablar a
una piedra y viendo la hierba crecer
tanto que cobra
vida y va y te arranca la cara.
Menos mal que
vino tu amigo el unicornio
y te salvó del
ataque haciendo a la hierba cosquillas
se fue volando a
través de la constelación de capricornio
y a ti te dejo
seguir las baldosas amarillas
Saluda al
espantapájaros, di adiós al hombre de lata
nunca olvides
visitar al espíritu del río
donde ahora sólo
fluye helado de fresa y nata
pero ten
cuidado, abrígate, no sea que cojas frío.
Y si al final te
sienta mal y no disfrutas su efecto
mañana tomamos
más, es cuestión de acostumbrarse
y si tu nivel de
amigos no es, digamos, perfecto
no existe otra
forma efectiva de integrarse.
Y cuando
despiertes mañana, si es que llegas a hacerlo
búscate la vida
y acude corriendo al médico
no lo dudes, yo
no estaré allí para verlo
ciertamente un
espectáculo decadente y hasta patético.