sábado, 25 de enero de 2014

El hombre micológico

Alguna vez te has preguntado por qué no comer setas
Si hay gente que las toma no deberían ser tan malas
pues corre, que nos vamos, haz rápido las maletas
y emprendemos un viaje con el fin de encontrarlas.

No te sorprendas si de repente sientes como que flotas
o si te haces amigo de un árbol rubio y de ojos azules
si en lugar de mi cabeza ahora ves una pelota
o si de repente los políticos no fuesen unos gandules.

No puede ser real, pero te lo pasas bien
Suceden cosas que dudo que siquiera imaginaras
oyendo hablar a una piedra y viendo la hierba crecer
tanto que cobra vida y va y te arranca la cara.

Menos mal que vino tu amigo el unicornio
y te salvó del ataque haciendo a la hierba cosquillas
se fue volando a través de la constelación de capricornio
y a ti te dejo seguir las baldosas amarillas

Saluda al espantapájaros, di adiós al hombre de lata
nunca olvides visitar al espíritu del río
donde ahora sólo fluye helado de fresa y nata
pero ten cuidado, abrígate, no sea que cojas frío.

Y si al final te sienta mal y no disfrutas su efecto
mañana tomamos más, es cuestión de acostumbrarse
y si tu nivel de amigos no es, digamos, perfecto
no existe otra forma efectiva de integrarse.

Y cuando despiertes mañana, si es que llegas a hacerlo
búscate la vida y acude corriendo al médico
no lo dudes, yo no estaré allí para verlo

ciertamente un espectáculo decadente y hasta patético.

Por qué no estudiar Relaciones Laborales

Era un muchacho completo, no lejos de ser normal,
compaginaba las clases con estudios de alemán,
tres horas a la semana eran cosa habitual
y estudiaba en exámenes incluso con cierto afán.

Llegó a la universidad de forma no tan holgada,
él quería ser médico, en todo caso ingeniero
pero su brillante carrera de pronto se vio truncada
y en Relaciones Laborales entró siendo el primero.

Bienvenidos al relato de esta metamorfosis
que de forma recurrente ocurre entre nosotros
se contagia velozmente como la tuberculosis
y te convierte en un cerdo u otro animal, como un oso.

Las clases de alemán, aun dejándolas de lado
le permitieron ligarse a una Erasmus alemana.
Pero no era el amor lo que lo había motivado
sino que por un tiempo dejaría de zurrarse la badana.

Quedaba con los colegas, en el piso de cualquiera
con patatas en la mesa y en la mano una cerveza
discotecas por la noche y alcohol de forma más seria
y amanecía en casa ajena y sin pelo en la cabeza.

La fiesta empezó aquel día en la puerta de algún bar
la única pregunta: ¿cómo pasarlo bien juntos?
Desfase con los amigos y más droga que agua en el mar
la cuestión al día siguiente: ¿Cómo vuelvo yo de Burgos?

No parecía tener muchos planes de futuro
Las carreras son así, duran diez o doce años
Realmente puede que no necesitase apuro,
pues su máxima aspiración iba a ser estar en paro.

El joven Joaquín creció y se convirtió en Quino, el fiestas.
Así es como ocurrió, y esto es lo que concluyo:
Se produjo lo contrario al proceso natural
pues en esta ocasión, amigos, de una flor salió un capullo.

jueves, 23 de enero de 2014

EL ORIGEN DE LOS PELIRROJOS

Cuenta la leyenda esta historia, que es real
y que ocurrió en este mundo, poco antes del Holoceno.
Va de dos homo sapiens: una oscura y un moreno
que buscaron el amor en una cueva de animal

Para combatir el frío invierno encendieron un fuego,
por si no era suficiente se acercaron hasta unirse
y ya por aquel entonces, como dice el refranero,
el roce hace el cariño, y el cariño, un heredero.

Fue nueve meses después que apareció la gran sorpresa:
¿qué había ocurrido aquella noche de tormenta?
Toda la tribu reunida contemplaba aquella estampa
Incluso el presunto padre, con un nudo en la garganta.

Del vientre de la señora nació un niño muy bizarro
Parecía que al mundo se le había acabado la tinta
pues no había explicación para aquel suceso extraño
ni razón por la que un niño pueda tener esa pinta.

Su tez era pálida, como lavada en demasía,
sus ojos, verdes, como el agua de la ría,
y por si fuera poco, el churumbel
tenía el pelo de color Babybel.

Fue por comer unas bayas que encontró recolectando,
fue porque lo había concebido cabalgando,
fue porque con un mamut ella había estado jugando,
fue porque con Chily gel se había estado frotando.

Fue quizás porque en la cueva solo tenían tomates,
zanahorias y pimientos bajaban por sus gaznates.
Otros dicen que los Dioses los estaban castigando
porque al jefe de otra tribu se había estado triscando.

Dicen que aquel caballero creció y se multiplicó
sobre todo lo segundo, pues formó una gran familia.
Las mozas de la época lo consideraban apuesto
pero los viejos no aceptaban aquella criatura rutilia.

Aún así en noches oscuras, igual que en su concepción
se colaba en cueva ajena y ejecutaba la acción
A las hijas y a las madres, siempre que hubiera ocasión,
las encandilaba el hombre y les daba un revolcón.

Si todo esto lo llevamos al panorama actual
encontraremos a gente de una misma condición
lo que quizás aun no sepan es que parte de su unión
quiere decir que provienen todos del mismo chaval.

Y así queda al fin resuelto, para relax de la ciencia
el misterio milenario, aunque con argumentos flojos
que envolvía a estas gentes y su curiosa existencia,
este es, amigos míos, el origen de los pelirrojos.